Los sabores de nuestra cocina tienen su origen en “la cocina tradicional italiana”, sin embargo, poco a poco, nos gusta innovar e introducir nuevos platos, para que nuestros clientes degusten otros sabores diferentes, que siempre bajo nuestro criterio son mejores.

Gepetto tenía un pequeño taller de carpintería, donde sus delicadas manos trabajaban con cariño y esmero la madera, para poder elaborar las piezas más perfectas posibles, pero siempre de manera artesanal. Igualmente, nuestra pequeña cocina elabora platos caseros, con los mejores ingredientes y una combinación de sabores y aromas capaces de satisfacer, por su variedad, a prácticamente todos los paladares.

Nuestro principal objetivo es la satisfacción del cliente, por lo que nos gusta escuchar sus sugerencias, que finalmente nos ayudan a mejorar la calidad final de nuestra carta. El toque final de nuestros platos es muy importante, porque pensamos que también se come con la vista; quizá todos los sentidos participan en alguna medida.

Procuramos que nuestros clientes se sientan tan a gusto en nuestro restaurante, que realmente lleguen a sentirse como en casa. La casa de nuestro abuelo Gepetto.